Brasil 

  “Gracias a Dios, la misión continúa y florece.” 

 

En octubre de 2025, las Misioneras Lauritas de Campo Grande (Brasil) celebraron la Santa Misa en acción de gracias a Dios, en el marco del proceso de entrega de la misión a los Misioneros Franciscanos y del cierre de la presencia misionera en este lugar. En la celebración se dio gracias por los años de servicio y acompañamiento a los pueblos indígenas en contexto urbano, reconociendo la huella profunda que la misión dejó en la comunidad. Como decía nuestra santa fundadora, “Todo para la gloria de Dios y bien de la humanidad”; que en este tiempo nuestra vida, fe y servicio hayan podido tocar y fortalecer la vida de estos pueblos

 En el mismo encuentro de octubre de 2025, un grupo de familias indígenas, expresaron su gratitud y cercanía por los años de acompañamiento pastoral y fraterno. Este gesto sencillo y profundo recuerda los lazos que permanecen más allá de la presencia física. Pedimos a Dios que acompañe su camino, que fortalezca sus luchas y esperanzas, y nos acogemos también a sus oraciones, confiando en que la fe compartida sigue uniéndonos a pesar de la distancia. 

Las hermanas agradecen a Dios por la misión vivida y por los años de servicio junto al pueblo indígena en la ciudad, reconociendo la huella profunda que este caminar dejó en sus vidas y en la comunidad. Con esperanza y confianza, expresan su alegría por la continuidad del acompañamiento que asumirán los Misioneros Franciscanos, confiando en que seguirán fortaleciendo la vida, la dignidad y los derechos de estos pueblos en contexto urbano. Que el Señor ilumine esta nueva etapa misionera.

  Un misionero franciscano comparte unas palabras llenas de gratitud, agradeciendo a Dios el tiempo de misión vivido junto a las Misioneras Lauritas y el servicio fraterno realizado en favor del pueblo indígena en la ciudad. Expresa también el compromiso de los Misioneros Franciscanos de seguir caminando con la comunidad, acompañando sus procesos, su espiritualidad y sus luchas por la vida. Reconoce el envío de las hermanas hacia otras realidades vulnerables, donde su carisma continuará dando frutos. Que el Señor bendiga esta misión que permanece y se renueva en quienes sirven con amor. 

 "Mujeres de fe, raíz viva de la Iglesia en la selva." 

 "Misionera Laurita, sembrando reflexión y esperanza en la Iglesia de la Amazonía." 

  "¿Te animas a servir con alegría? Como Misionera Laurita, aprende, comparte y camina con los pueblos en lo cotidiano de la vida." 

 "¿Te gustaría acompañar a los pueblos con tu vida? Las Misioneras de la Madre Laura estamos presentes donde la esperanza camina con los sencillos." 

Nueva misión Laurita en la Amazonía – Manaos (Brasil)
Las hermanas Marbelis Monroy y Ximena Guaca son las primeras Misioneras Lauritas en recorrer esta vasta región amazónica. Damos gracias a Dios por su sí generoso y encomendamos esta misión a la oración de toda la familia Laurita. ¡La Amazonía las espera con esperanza! 

Presencia misionera en la comunidad – Manaos
La hermana Marbelis participa en la asamblea comunitaria, escuchando con respeto y anunciando con alegría la Buena Nueva de Jesucristo. La misión comienza con el encuentro, el diálogo y la cercanía al pueblo.

Sabores de la misión
En la Amazonía, la mesa se comparte con sencillez y gratitud. Pescado asado y suri, alimento ancestral de los pueblos originarios, nos recuerdan que la misión también pasa por aceptar con alegría lo que se nos ofrece, valorando la diversidad y el don de cada cultura. 

Participación en la Reunión de la CRB – Campo Grande (Brasil)
Nuestras hermanas participaron en la reunión de religiosos y religiosas de Campo Grande, como signo de comunión y sinodalidad en la Iglesia local.

Celebración de los 30 años de la Aldea Terena – Marçal de Souza (Campo Grande)
Nuestras hermanas participaron con alegría en la fiesta del pueblo Terena, compartiendo sus danzas y expresiones culturales. Como Misioneras de la Madre Laura, valoramos y celebramos la riqueza de los pueblos originarios, caminando con ellos desde el respeto y la fraternidad. 

La danza indígena sigue viva
Aun en contextos urbanos, los pueblos originarios conservan con orgullo sus raíces. La danza es expresión de identidad, memoria y resistencia. 

Presencia que honra, huellas que permanecen 

A presença na câmara municipal de Campo Grande é uma casa de leis o de a luta e resistência do povo indígena ainda está conseguindo espaço  
E como Congregação  é uma honra de estarmos pela segunda vez tendo esse reconhecimento. 
No ano 2011 a Congregação teve o reconhecimento pelo trabalho realizado também. 
Assim as pegadas de cada irmã  que passou pela missão em Campo Grande vamos fortalecendo nossa opção pela causa indígena,  de maneira especial com os indígenas em contexto urbano.
Sabemos que nosso Carisma é uma riqueza para nossa Igreja na Arquidiocese de Campo Grande. 
Estamos construindo caminhos de esperança junto a luta do povo indígena!

 Una semilla de esperanza en el corazón de la Amazonía 

El 23 de marzo de 2025, una Misionera de la Madre Laura llegó a Manaos, Brasil, para dar inicio a una nueva presencia misionera en la Amazonía. Su misión: colaborar en la educación intercultural bilingüe, tejiendo puentes entre saberes ancestrales y el Evangelio de la vida.
Desde este lugar, corazón de la Amazonía, la obra se proyecta hacia toda la Panamazonía, respondiendo al llamado de Laudato Si’ y al compromiso de la Iglesia y la congregación con la creación y los pueblos indígenas.
Su presencia sencilla y decidida es un testimonio vivo de que Dios sigue llamando a servir allí donde la vida clama.

En esta imagen, una Misionera de la Madre Laura da sus primeros pasos en el territorio, compartiendo con sencillez y alegría el anuncio de la nueva misión en la Amazonía. Su presencia es signo de esperanza y cercanía, mientras da a conocer el sentido de esta obra que apenas comienza.

Como congregación. Acompañamos con nuestra oración y cercanía a las dos hermanas que, con fe y valentía, están asumiendo este hermoso reto misionero. Que Santa Laura y el Espíritu les sostengan en esta entrega generosa al servicio de los pueblos amazónicos.

Remando con fe, sirviendo con amor

En esta imagen, dos Misioneras de la Madre Laura navegan por las aguas del río, acompañadas de laicos comprometidos. Juntas recorren la Amazonía de Manaos brasil, con la mirada puesta en la creación y el corazón abierto al servicio. Su viaje no es solo físico: es una travesía de fe, confianza y entrega al Reino.

Allí donde los caminos son agua y selva, florece la misión. Las hermanas trabajan de la mano con voluntarios, compartiendo vida, fe y esperanza en diversas zonas de la Panamazonía.

¿Y tú? ¿Has sentido alguna vez el deseo de hacer el bien, de ir más allá, de ofrecer tu tiempo y tu corazón a quienes más lo necesitan?

¡Anímate a ser voluntario!
Hay un lugar en la misión que podría estar esperando por ti.

 Nos lanzamos a lo nuevo por una causa: la Amazonía y sus pueblos. Es tiempo de valorar, cuidar y servir con amor. 

 Con ojos abiertos al dolor de la tierra, y el corazón dispuesto, queremos ser un pequeño gesto de esperanza en medio de la herida del bosque. 

 

“Cuando la vocación es verdadera, no envejece.” 

Allí está ella…
 Los años han marcado su cuerpo, pero no han apagado su fuego.
 Sigue en misión, no por deber, sino por amor.
 Cercana, presente, aprendiendo cada día del pueblo que ha hecho suyo. 

Su vida es Evangelio con arrugas,
 su andar lento… es testimonio que no se detiene.
 Porque el corazón misionero no se jubila, solo se hace más sabio, más tierno, más fiel. 

¿Y tú? ¿A qué esperas para decir tu “sí”? 

“La vocación florece donde uno se da con alegría.”

Ella es joven, sí.
 Podría estar en cualquier parte…
 pero eligió estar aquí, en medio de un pueblo que la ha recibido como hermana.

No solo comparte su tiempo, comparte su vida, su risa, su fe.
 Su vocación no es discurso, es presencia alegre que abraza culturas, que aprende y camina junto.

Ser misionera es esto:
hacerse parte del pueblo, dejar que el corazón se vista de colores nuevos,
y descubrir que Dios también habla en otras lenguas, baila otros ritmos, y sonríe a través del otro.

“Vocación que siembra vida… y cosecha esperanza.”

Una hermana mayor, una joven y un amigo del camino.
 Juntos, han hecho brotar algo más que verduras:
 han sembrado creatividad, compromiso y comunidad.

Con manos misioneras y corazones generosos,
 cultivan no solo la tierra, sino también la confianza y la dignidad.
Inspirando a otras mujeres, cuidando la casa común,
mostrando que la vocación también florece en lo pequeño,
donde hay amor, ternura y servicio compartido.

Allí donde se cultiva la vida… también germina el Reino.

En Paranatinga Brasil se promueve Cursos de bordado para mujeres del Pueblo Kurâ Bakairi, Aldea Pakuera.

Se promueve la elaboración de artesanías culturales de utilidad como propuesta sostenible y amigable con la naturaleza.

La acción pastoral de las Misioneras Lauritas en Campo Grande Brasil, se desarrolla con las mujeres indígenas en contexto urbano, con quienes se promueve un proyecto de alimentación sana, sin agrotóxicos. 


 La soberanía alimentaria significa “ser dueño de tu alimento”, es decir, tener el derecho a producir el alimento propio y a controlar los medios que se utilizan para producirlo.Dr. Million Belay, coordinador general de la Alianza para la Soberanía Alimentaria en África,