Argentina

                “Su cultura es sagrada, su vida es misión.” 

 En Nueva Pompeya, Argentina, se acompaña a un grupo de mujeres jóvenes wichí, animándolas a fortalecer su autoestima, identidad y dignidad. Esta misión refleja nuestra vocación de caminar junto a los pueblos indígenas, sembrando esperanza y reconociendo en cada cultura la huella de Dios que nos invita a crecer juntas en fraternidad. 

 En medio de un pueblo que sufre la marginación, las Misioneras de la Madre Laura, comparten con ancianos y niños Wichí, mostrando con su cercanía y ternura el rostro compasivo de Dios. Su presencia anima, consuela y fortalece, recordando que la vocación misionera es ser signo de esperanza y amor donde más se necesita. 

Mujeres wichí en torno a la Virgen María, viviendo un momento de oración que alimenta su espíritu y fortalece su identidad de hijas de Dios. En este encuentro sencillo y profundo se refleja cómo la fe mariana sostiene la vida de los pueblos y anima la vocación a cuidar la creación y la comunidad.

 A la orilla del río,  mujeres Wichí contemplan la creación y reconocen en ella el don de Dios para todos. Las misioneras las animan a valorar y proteger este regalo, recordando su vocación como mujeres cuidadoras de la vida, llamadas a custodiar el agua, la tierra y la esperanza de sus comunidades. 

Con un acordeón en las manos y ternura en el corazón, esta joven hermana aprende a hablar el lenguaje del alma del pueblo Wichí.

No vino solo a enseñar, vino a compartir la fe con alegría, a tocar las notas que consuelan, a cantar la esperanza en medio del dolor.

La vocación misionera es también eso:
aprender con humildad, acercarse con cariño y regalar palabras que alivian,
melodías que despiertan vida, presencias que sanan sin ruido, solo con amor.

¿Y tú? ¿A qué pueblo te está llamando Dios… a tocar el corazón con tu vida?

 Sentada al nivel de los adolescentes, esta hermana no impone, acompaña.
Su cercanía alegre y sencilla habla más fuerte que mil palabras.
Con su presencia, anima, escucha y orienta, ayudando a los jóvenes Wichí a descubrir que su vida vale, que sus derechos cuentan y que su cultura es riqueza. 

La vocación misionera es hacerse pequeña para levantar a otros,
es caminar con quienes han sido olvidados,
y sembrar esperanza en los corazones más vulnerables. 

En cada salida misionera, esta hermana siembra caminos de vida,
 tejiendo futuro con ternura, fe y compromiso. 

¿Y tú? ¿A quién estás llamada a mirar de cerca y con amor? 

 "En el corazón del Chaco Argentino, una semilla de amor florece. Con sonrisa sencilla y corazón abierto, esta joven religiosa de la Misionera de la Madre Laura, lleva la ternura de Dios a los pequeños que el mundo a veces olvida. Donde hay entrega, hay esperanza." 

"Pasos pequeños, guiados por una gran Luz. En cada huella, un corazón que busca y se deja encontrar. Jesús, Luz del mundo, camina con ellos." 

 "Con manos que han vivido tanto y cuerpos que ya sienten el peso del tiempo, estos abuelos del Pueblo Indígena Wichí  encuentran en la sonrisa de la misionera Laurita un consuelo que no envejece. Allí donde el mundo pasa de largo, el amor de Dios se detiene y abraza." 

 "Manos que aprenden, corazones que se levantan. Estas mujeres wichí descubren en sí mismas la fuerza que Dios ha sembrado, alentadas por quienes creen en ellas y caminan a su lado. Con fe, todo es posible." 

"Cuando transitemos por caminos ásperos, llevemos siempre por escudo la confianza en Dios y ejercitémonos en agradecimiento por el descanso y bienestar que ellos producen. 
(Voces Místicas de la Naturaleza)
Santa Laura Montoya

"En fin, cuando vamos a pie recordemos las correrías apostólicas de Jesús y esforcémonos por imitarlo. Adoremos los durísimos cansancios de Jesús  guiado por su don sublime de sabiduría". 
(Voces Místicas de la Naturaleza)
Santa Laura Montoya

¡Hay tanta necesidad de alegría en el mundo! Muchas personas, incluidos los jóvenes, son prisioneros de la angustia o el aburrimiento; el canto y la música pueden tocar los corazones, dar belleza y devolver el entusiasmo y la esperanza por la vida.
(Papa Francisco)

“Dios nos llama a que lo encontremos a través de la fidelidad en las cosas concretas: oración diaria, la misa, la confesión, una caridad verdadera, la Palabra de Dios de cada día”
(Papa Francisco)

“Nuestra labor se extiende a todos los miembros de la familia” Cont. Art.2.
Las Misioneras Lauritas consideramos necesario promover a las familias indígenas Wichí,  en el aprendizaje variado de la preparación de los alimentos  para complementar la nutrición de la familia y de manera especial de los infantes.

"La enseñanza a domicilio es la nota característica  de la congregación" Const. Art.2.

Las visitas a domicilio nos permite conocer de cerca la realidad compleja que viven los Pueblos indígenas,  marcada por la marginación, exclusión y empobrecimiento por un sistema político que los oprime.  En este contexto, las misioneras actuamos junto al Pueblo con la esperanza de un mañana más justo para todos. 

 "Mediante la pastoral, la Iglesia anima la vida cristiana, coordina las diversas tareas, elabora la síntesis vital entre evangelio y vida y celebra con alegría la presencia de la gracia liberadora". Leonardo Boff.

"Los apóstoles son los que evangelizan, teniendo a Cristo por modelo" Madre Laura.